120. Un *sannyasi* toma la responsabilidad por toda la Existencia. Él no conoce la diferencia entre su familia y el resto del mundo.
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Un sannyasi toma la responsabilidad por toda la Existencia. Él no conoce la diferencia entre su familia y el resto del mundo.
En las enseñanzas de Buda, Las Cuatro Verdades Nobles, la segunda verdad trata con la causa del sufrimiento. Él dice que el sufrimiento se debe a las exigencias que tenemos en la vida a cada momento. ¡Es como pedirle a un árbol de plátano que produzca mangos! Entenderemos ese hábito solo cuando traigamos la consciencia.
No solo eso, cuando tú observas, empiezas a ver exactamente como negociamos en las relaciones. Ves como las expectativas impulsan todas las cosas. Ves las motivaciones más profundas en todo.
La responsabilidad de un sannyasi
Existe una verdad muy poco conocida acerca del sannyasi, que el sannyasi toma la responsabilidad por toda la Existencia. Él no conoce la diferencia entre su familia y el resto del mundo. Todos son iguales. Desea la liberación de todos y cada uno que se acercan a él. Por otra parte, un samsari, toma responsabilidad por una familia o tal vez unas cuantas organizaciones. Esa responsabilidad siempre va dirigida a una causa definida. Sea por acumular crédito al servir, o satisfacer alguna obligación, o para coexistir fácilmente con la gente que le rodea.
La naturaleza de la responsabilidad de un sannyasi es completamente diferente. Para él, todo el mundo es su familia. No existe ninguna obligación impulsándole. La responsabilidad sucede completamente desde la cualidad de su espacio interior. También, un samsari, puede descansar después de satisfacer su deber en algún punto de su vida. Un sannyasi trabaja continuamente, porque la gente necesita constantemente de la verdad en su vida.
Un sannyasi se establece en relaciones enriquecedoras. La gente piensa que los sannyasis evaden las relaciones. Una chica joven me preguntó, cuando yo hablaba a un grupo de estudiantes de colegio: "¿Fue el fracaso en el amor que lo impulsó a convertirse en un sannyasi?"
Yo le dije: "¡Fue el triunfo en el amor lo que me impulsó a convertirme en sannyasi!" Realmente, sannyas es lo que te ablanda para llegar al verdadero amor, el amor no solo hacia una persona, pero hacia toda la Existencia.
El amor ordinario viene por una razón o por lujuria. El amor verdadero no conoce razón. Es una energía que fluye sin razón hacia todo en la Existencia.
En realidad, sannyas es vivir como un rey. Sannyas es el principio de una vida regia, porque cuando te has purificado de todo tu sufrimiento, entonces has ganado todo lo que puedes ganar. Ganas mucho más de lo que una mera fortuna puede ofrecerte.
Un sannyasi reconoce la abundancia interminable de la Existencia. Su visión es oceánica. No se encuentra atrapado en una percepción estrecha. Él percibe toda la Existencia como una sola entidad. Se siente parte del todo. Por eso, él es rico. Un hombre rico que siente que es dueño de unas cuantas hectáreas, no es realmente rico. El hombre que siente la abundancia de la Existencia, es realmente el hombre rico.
Entiende, que la palabra misma, "rico", ha sido mal interpretada. ¿Cómo puede ser rica una persona que disfruta de unas cuantas casas? ¡No puede ser! La persona rica, es aquella que disfruta todo alrededor continuamente. Su riqueza, es la riqueza de la Existencia entera. Disfruta todo sin apego alguno.
La integridad – ¡el carácter de un sannyasi**!**
La palabra "penitencia", significa, integrarse a sí mismo, hacerse una sola entidad. Puedes preguntar: "¿Y no somos así ahora?" Si observas de cerca, verás que existimos como entidades diferentes, nunca como una. Existe todo en nuestra vida, excepto la integración.
Si ves en profundidad en tu interior, entenderás que existen cientos de voces hablando continuamente dentro de ti. El momento que la mente dice, "vamos a hacer esto", enseguida, viene el pensamiento, "¡no, no lo hagas!" Después de pensar en los efectos secundarios y de las consecuencias, la mente empieza a oscilar.
Integrar las partes fragmentadas de la mente es la esencia misma de la vida. Integrar los sentimientos y la mente, integrar tu cara y tu mente, asegurarte de que tu cara muestre lo mismo que lo que piensa tu mente, es la esencia de la vida.
Integrando las partes divididas de la mente es la esencia misma de la vida. Integrar los sentimientos y la mente, integrando la cara con tu mente, asegurándose que la mente muestra lo mismo que piensa tu mente, eso es la esencia de la vida.
Si estudias las vidas de los grandes maestros y buscas la esencia básica sus vidas, encontrarás que no es el conocimiento o la devoción, ¡es la integridad! Lo que creían, lo vivían. ¡Eso es todo! Su integridad era sólida. Estaban listos para perder hasta sus vidas, pero no su integridad.
Chaitanya Mahaprabhu166, el gran maestro iluminado de India, solía andar por las calles, simplemente cantando cantos de devoción. Nunca se preocupaba de lo que pudieran decir los
166 Chaitanya Mahaprabhu – Un místico de Bengal, India, del 15vo. centenario, totalmente en devoción para el maestro iluminado Krishna. Sus seguidores son conocidos como Gaudiya Vaishnavas.
demás acerca de él. Lo que sentía, lo expresaba. Para ser así, se requiere un profundo sentido del sacrificio. Sacrificar todo para vivir con integridad necesita valor.
Es por eso que cualquier cosa que estos grandes maestros hicieron en sus vidas, siempre culminó en lo eterno y auspicioso. Todo lo que ellos hacían era un esfuerzo para integrarse a sí mismos con profunda sinceridad y devoción. El esfuerzo intenso para integrarse uno mismo por completo, es lo que llamamos, penitencia. La penitencia siempre termina en algo auspicioso. Habrán innumerables sucesos en tu vida, en cada tiempo. Aguantar e intensificar tu integridad con ellos, se llama penitencia. Por otra parte, si permites que las cosas que suceden en tu vida te estremezcan, entonces todo termina en desgracia. Cual camino deseas tomar depende de ti.