Books / Guaranteed Solutions For Lust Fear Worry... Spanish merged

48. *Ego social*

# *Ego social*

Existe otra recreación más del ego que todos alimentamos: el llamado ego social.

¿Qué es el ego social?

Sientes que tu vida es algo muy íntimo y que no hay que mostrársela a nadie. También proyectas una imagen social que has creado de ti mismo y que proteges.

Por ejemplo, viene gente a hablarme de la imprevisible manera de ser de sus hijos. Pero no se sienten cómodos cuando hay otras personas alrededor. No quieres que otros se enteren de todas esas cosas a causa de esa «imagen» de ti mismo y de tu familia que das a la sociedad. Si permites que la gente se entere de tus asuntos familiares, sientes que estás desvelando ante ella todo tu ser. Temes que tu imagen se venga abajo y que no haya nada que te apuntale en sociedad. Ese es el ego social.

La imagen que tanto te ha costado levantar, la imagen que se ha convertido en la identidad con la que te identificas en sociedad, está en juego. ¡Se trata más de una identidad para ti mismo que para los demás! Si pudieras mostrarte a ti mismo y a tu familia tal como eres, estarías más relajado porque entonces no habría presión por ocultar nada.

Claro que podrías decir: «Swamiji, la única razón por la que quiero mantener todas esas cosas en secreto es que no quiero que la gente empiece a cuchichear». Permite que te diga algo: nadie está cualificado para hablar de otra persona. Si lo hacen es que son tontos. Recuérdalo y el poder que les das a ellos y a sus cuchicheos desaparecerá automáticamente. Eres tú precisamente el que les has otorgado, a ellos y a sus chismorreos, el poder para que eso te afecte, ¿o no? Ahora, ese poder desaparecerá.

No tienes más que decidir y vivir como un libro abierto, eso es todo. Al observar tu coraje y lenguaje corporal, ¡la gente comprenderá automáticamente que no hay nada que chismorrear sobre ti! Abandona tu ego social y vive sin ninguna privacidad. Es una gran liberación.

A causa de nuestro ego social nos sentimos muy cohibidos todo el tiempo. Estamos cohibidos porque creemos que la gente nos observa y habla de nosotros todo el tiempo. Pero ten esto muy claro: cuando estás cohibido, eres muy egoísta. Crees que eres una entidad importante y que tienes pendiente a todo el mundo constantemente. ¡En realidad la gente tiene mejores cosas que hacer!

¿Estarías cohibido si creyeses ser un «don nadie»? Solo estás cohibido porque te crees «alguien». Y encima, ¡crees que al estar cohibido estás dando muestras de humildad. ¡Ese es el peligro!

Cuando te cohíbes, vives sin vivir. Es como plantar una barrera frente a tu belleza y tu gracia. Tu belleza no se manifiesta libremente por ello. Fíjate en los animales y la naturaleza. Fluyen bella y libremente. ¿Por qué? Porque no están cohibidos. Son simplemente felices siendo uno con la Existencia. En el momento en que empiezas a pensar que la gente te observa, es que el ego ha intervenido y tú has perdido tu belleza natural.

Los niños no están tan cohibidos como los adultos. Si les observas jugando, te darás cuenta: hay una enorme belleza e inocencia en juego. Incluso cuando te hagas fotos a ti mismo, te darás cuenta de que son mejores las que te hacen cuando no eres consciente de estar siendo fotografiado ¡que las que te sacan pidiéndote que mires a la cámara!

En el momento en que te piden que poses, te cohíbes. Tu ego teme el resultado de la fotografía. El ego cohibido calcula todo el tiempo los pros y los contras de todo. Está constantemente calibrando las miradas y opiniones ajenas y perdiendo su propia libertad.

Incluso en nuestras propias clases de meditación, fíjate en que te pido que te pongas un antifaz sobre los ojos antes de empezar las técnicas de meditación. ¿Pero qué es lo que haces en primer lugar? ¡Primero te fijas en si la otra persona se lo está poniendo bien! Algunos no practican bien meditación porque se sienten cohibidos ¡porque los voluntarios y yo tenemos los ojos abiertos! Practicas meditación de una manera contenida y acabas pasando por alto el propósito de participar en un curso de meditación.

Cuando dejas de calcular y empiezas a ser inocente y a estar abierto, te inundas constantemente de maravillamiento y frescura. Para ti la vida nunca será aburrida ni contenida.

Asimismo, la persona inocente nunca perjudica a nadie porque para hacer daño es necesario calcular. Y aunque causen daño sin saberlo, la gente no se sentirá herida porque sabrán que no lo hicieron aposta. Su lenguaje corporal manifestará su inocencia, apoyándolos.