*1. ¿Qué es la Integridad?*
# *1. ¿Qué es la Integridad?*
¡Escucha! La integridad es el primer sagrado principio de la vida. ¡El cosmos funciona según el principio de la integridad! El sol saliendo cada mañana sin perderse una, es integridad. Tu corazón latiendo sin saltarse ningún latido es integridad. Por naturaleza, Dios te creó con integridad. Tu naturaleza inherente es la integridad. Por eso, cuando no estás íntegro te sientes tan incómodo e incompleto.
La integridad no es ni honestidad ni moralidad. Está más allá de ambas. Todos sabemos lo que es la honestidad. Pero con el tattva de la integridad, te estoy llevando a un escalón más profundo que la honestidad. Con la honestidad, solo has de honrar las palabras y compromisos expresados a otros. Pero con integridad, has de honrar ¡incluso las palabras y compromisos dirigidos a ti mismo! La honestidad no es integridad; La integridad también incluye la honestidad. La integridad no es ni moralidad ni ética. Está más allá de ambas.
Contemplación
La integridad no es ni moralidad ni ética. Incluye ambas, pero está más allá de ellas.
2. Tus palabras son tu Vida
¿Por qué es tan importante honrar tus palabras?
Tanto si lo entiendes como si no, tu vida se construye sobre tus palabras y compromisos. ¡Las palabras dadas a ti mismo y a los demás son la estructura sobre la que eriges la construcción de tu vida! Si comparásemos tu vida con un edificio, las palabras que te das a ti mismo y a los demás serían como los cimientos de ese edificio. Deben carecer de polvo y óxido, lo cual significa que has de estar libre de patrones inconscientes.
Las palabras inconscientes que te das a ti mismo y a los demás son el polvo y el óxido de tu edificio. Un edificio levantado sobre una estructura oxidada y polvorienta, ¡no puede durar! Debe construirse con un acero puro, auténtico y reforzado. De la misma manera, tu vida se levanta sobre las palabras y compromisos dados a ti mismo y a los demás. Debe carecer de cualquier inconsciencia o falta de atención.
Te digo que la fortaleza de tu vida se basa en las palabras que te das a ti mismo y a los demás. Si tus palabras son conscientes, tu vida será consciente. Si tus palabras son inconscientes, tu vida será inconsciente. Cuando pronuncies palabras inconscientes en tus relaciones o en tus tratos, serás inconsciente de las consecuencias que te reportará la vida. Cuando seas inconsciente de las consecuencias de las palabras, la vida siempre te sacudirá. Si la vida te sacude continuamente has de comprender que ¡no vives en la integridad!
La integridad conforma la base de tu vida. La integridad es parte de tu propia energía vital. ¡Es la energía que hace funcionar todo el cosmos!
Actividad
Escribe, al final del día, todas las palabras y compromisos que te has dado a ti mismo durante la jornada. Nada de correcciones: escribe todo lo que te venga a la cabeza. Por ejemplo: voy a ver a mi madre este fin de semana, dejaré de fumar en un mes, mañana llegaré a la hora al trabajo, etc.
Escribir te hace consciente de lo que piensas sobre ti mismo y acerca de los compromisos que has adoptado contigo mismo. Realiza este ejercicio durante once días.
Te darás cuenta de cómo tus palabras y compromisos dan forma a tu vida.
3. La integridad no solo radica en los actos
¡La integridad no solo tiene que ver con tus actos!
Por ejemplo, llegar a la hora al trabajo cada día, o llegar a tiempo al satsang matinal... Todo eso está muy bien, desde luego, pero la integridad es mucho más y es mucho más profunda que eso. Llegar a tiempo no es integridad. Es un efecto secundario de la misma. Tu propio pensamiento debe ser integridad. Te digo que una persona que viva en la integridad siempre llegará a la hora, ¡porque la puntualidad no es más que un efecto secundario de la integridad!
Si piensas con integridad, estás en el espacio de unclutching, liberándote continuamente de patrones mentales negativos que tú creaste y con los que sufres. La integridad ha de practicarse continuamente. Tu propia interiorización —tu manana— ha de ser integridad constante.
A lo largo del día de hoy intenta pensar continuamente con integridad. Eso significa ser muy consciente de las palabras que te dices a ti mismo y a los demás, y de las consecuencias de dichas palabras. Recuerda: a fin de permanecer en la integridad, has de satisfacer los compromisos que aceptaste contigo mismo, ¡y con los demás! Has de vivirlos como si tu vida dependiese de cumplirlos. ¡Y así es! Has de tenerlo muy claro. Así que piensa únicamente en una forma que te permita cumplir las palabras que te diste a ti mismo y a quienes te rodean. Crea un espacio de integridad en tu interior de esa manera. Crea constantemente ese entorno, esa atmósfera de integridad, en tu interior.
Actividad
En la actividad anterior tomaste nota de todos los compromisos adquiridos contigo mismo. Ahora, hazte consciente de todos los compromisos NO cumplidos. Observa cómo podrías haberlos cumplido en lugar de dejar de hacerlo.