*Contemplación*
# *Contemplación*
Todas las personas de tu vida contribuyen a una de tus dimensiones. Solo cuando estén completas, te completarás tú automáticamente.
10. A.I.R.E. ¡La vida es para enriquecer!
Enriquecer es la constitución de la vida. Una vez que conoces la constitución de la vida, puedes conseguir que suceda cualquier cosa.
La igualdad del cosmos no se basa en el peldaño más bajo de la escala social, ¡sino en el más elevado! Entiende que la igualdad del cosmos es distinta de la igualdad de los comunistas. El comunismo mantiene la igualdad haciendo que todo el mundo descienda al nivel del miembro más bajo de la sociedad. El cosmos mantiene la igualdad empujando a todo el mundo al nivel más elevado posible.
Los comunistas también quieren igualdad, pero se sientan en el escalón más bajo, diciendo: «Tú tienes, pero yo no tengo. ¿Por qué no bajas hasta donde yo estoy? Así seremos iguales». La manera adecuada de ayudar a los desposeídos es asumir la responsabilidad educarlos y enriquecerlos, ¡pero no haciendo que todo el mundo descienda al mismo nivel!
Te digo que solo vale la pena vivir la vida a su nivel más elevado en cualquier dimensión.
Cuando enriquecer se expresa a través de tu intelecto, es empatía, que es la capacidad de ponerte en el sitio de otro y sentir lo que él siente. Alcanzas el espacio de unidad. Cuando se expresa a través de tu corazón, entonces es el espacio de Ishvaratva o conciencia de liderazgo. Cuando se expresa a través de tu ser, es el espacio último de iluminación, encarnación.
Cuando alcanzas la cima de la integridad te conviertes en el maestro esencial. Cuando alcanzas la cima de la autenticidad, te conviertes en el maestro esencial. Cuando alcanzas la cima de la responsabilidad, te conviertes en un poderoso te conviertes en un dios poderoso, ¡en una encarnación! Te digo que lo que me convirtió en una encarnación fue enriquecer. La integridad me dio satori o una vislumbre de iluminación, la autenticidad me proporcionó la experiencia de iluminación última, mientras que la responsabilidad me convirtió en guru, pero fue el enriquecimiento lo que me hizo encarnación.