*Contemplación*
# *Contemplación*
¡El propio conocimiento debería creer que puedes ser un canal para él! Solo entonces te revelará sus más profundos secretos.
9. Tu vida es tan estupenda como las de quienes te rodean
Una anécdota:
Un joven se dirige a su padre y le cuenta: «Papá, estoy enamorado de esa chica tan guapa de al lado, ¡y voy a declararme a ella!».
El padre dice de inmediato: «¡Ah, no! ¡No puedes hacer eso!».
«¿Por qué?», pregunta el hijo.
«¡Pues porque es tu hermanastra!», contesta el padre.
Al hijo le sorprende enterarse, pero obedece las palabras paternas.
Un mes más tarde, vuelve a dirigirse a su padre: «Papá, ¿te acuerdas de la chica de enfrente? Voy a pedirle que salgamos juntos».
El padre vuelve a alzar la voz: «¡No hagas nada de eso! ¡Es tu hermanastra! ¡Y por favor, no le cuentes nada de esto a tu madre!».
El hijo se enfada de verdad con el padre, pero se calla y le escucha.
En la tercera ocasión, el hijo conoce a otra chica, y el padre repite el mismo argumento.
En esta ocasión el hijo decide que ya está bien. Va corriendo a su madre y se lo cuenta todo:
«¡Mira lo que ha hecho papá! Ha arruinado tu vida y ahora también está arruinando la mía. Elija la chica que elija, ¡dice que es mi hermanastra!».
La madre le responde: «No te preocupes, hijo. Puedes casarte con cualquiera de las tres chicas, ¡porque él no es tu padre!».
Nunca se te pase por la imaginación que puedes vivir una buena vida ¡si la gente que te rodea vive sin integridad ni autenticidad! En tu vida solo será posible cualquier compleción, cualquier satisfacción, cualquier éxito, si la gente que te rodea también vive esos principios.
Comprende que eres la totalidad de tus muchas dimensiones. Eres padre, amigo, esposo, hijo, jefe... Toda la gente que hay en tu vida contribuye a una de tus dimensiones. Solo cuando todas las dimensiones y compromisos en ti están completos y han sido honrados, puedes experimentar satisfacción. Cuando se completen, automáticamente tú estarás completo.
Por ejemplo, el éxito de tu matrimonio depende en cuánto puedes enriquecer a tu esposa. Aunque vivas con integridad y autenticidad, tu matrimonio no podrá tener éxito ¡hasta que tu esposa también las viva! Solo entonces podrás experimentar una conciencia relajada.
Olvidas muy convenientemente ¡que la vida sucede para ti con otros! Cuando no haces frente a tus responsabilidades, dejas de apreciar a la gente que hay en tu vida. Crees que tu hermano ha de comportarse como un hermano, que tu padre ha de comportarse como tu padre, que los amigos han de comportarse como amigos, que tu hijo ha de comportarse como un hijo, que el estudiante ha de comportarse como un estudiante, que tu profesor ha de comportarse como un profesor y que tu guru ha de comportarse como un guru, pero no asumes la responsabilidad de desempeñar tu papel en la relación.
¿Por qué debería un profesor comportarse como un profesor si el estudiante no asume la responsabilidad de enriquecer al profesor? ¡Escucha! Cuando no enriqueces a tu profesor, ni siquiera lo que recibas de él te será de utilidad. Cuando enriqueces la vida, eres constantemente enriquecido por la misma.
Así que enriquecer a los demás es una manera directa de enriquecer tu propia vida. Todo aquello con lo que enriqueces a los demás regresa a ti más enriquecido.