Chapter 20

*24. «No pasa nada» ¡SÍ que pasa!*

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# *24. «No pasa nada» ¡SÍ que pasa!*

¿En cuántas ocasiones te has impedido a ti mismo alcanzar tu máximo potencial a causa de la actitud de «No pasa nada»?

«No pasa nada» ¡son las palabras que pueden arruinarte la vida! No pasa nada si hoy me salto mi práctica de tenis... No pasa nada si me como un bombón más... No pasa nada si la engaño por una vez... No pasa nada si paso por alto un único voto espiritual... Hasta que finalmente, un día, todo vale.

¡No creas que empezarás cometiendo grandes delitos! La pérdida de autenticidad siempre empieza con un pequeño «no pasa nada». La inconsciencia penetra en tu sistema únicamente a través de pequeñas acciones. Swami Brahmananda, uno de los grandes discípulos de Sri Ramakrishna, le pidió a un joven monje que dejase el monasterio simplemente ¡a causa de la manera inconsciente en que le vio pelar patatas en la cocina del ashram! Sannyas (la vida monástica) requiere del más elevado grado de integridad, porque una vez que tomas sannyas, te haces responsable por todo el mundo.

Aunque te dé la impresión de que haces lo que quieres cuando dices: «No pasa nada», sé consciente de que se trata de un estado de impotencia. No desempeñarte al máximo ¡ciertamente no es poder! Y nunca confíes en las decisiones que tomas cuando te sientes impotente. Aunque te sientas impotente, puedes causarte daños irreparables, que tal vez cueste años subsanar, y eso si no desaparece incluso la voluntar de subsanarlos.

«No pasa nada» es la hormiga blanca que devorará tu integridad y te destruirá sin que ni siquiera te des cuenta. Al cabo de cierto tiempo, esa actitud se instalará en ti e incluso te olvidarás de que vives en con falta de integridad. El poder de la falta de autenticidad es tal que al cabo de dos días te hace olvidar que eres insincero. Lo olvidas con tanta facilidad porque recordarlo resulta muy doloroso.

¡Nunca creas que un poco de falta de autenticidad está bien! Por lo general mantienes un poco de falta de autenticidad en reserva, convenciéndote a ti mismo de que SOLO la utilizarás en una situación extrema, cuando carezca de alternativa. Eso es como guardar un poco de veneno en un rincón de tu casa, ¡pues pudieras necesitarlo al cabo de dos o cinco años!

¡No! Afirma con claridad que no permitirás que «está bien» destruya tus posibilidades. ¡El post mortem carece de utilidad en tu vida! Haz futuro mortem; echa de tu espacio interior la actitud «está bien» antes de que te destruya.

Técnica

La próxima vez que te descubras diciendo: «No pasa nada», observa qué incompleción se despierta en tu interior.

Siempre que sientas que el patrón «no pasa nada» asoma en ti, responde simplemente con: «¡SÍ que pasa!». Cada vez que eliges «SÍ que pasa» te tornas más y más auténtico. La autenticidad estabiliza tu ser.

25. ¿Quieres tomarte unas vacaciones de la vida?

¡No creas que tu odio hacia el trabajo y tu constante deseo de tomarte unas vacaciones son cosas sin importancia!

Entiende: esa parte de ti que pide tomarse unas vacaciones del fluir de la vida es tu peor enemigo. La resaca de la necesidad de unas vacaciones no es más que esa perversión en ti fascinada por la muerte, que constantemente considera la idea de la muerte. Entiende por favor, que hay una parte de ti que tiene un deseo constante de contraerse, de morir. Una parte de tu bio-memoria carga con algún patrón de odio a la vida. Esa resaca antivida es la que se expresa como el profundo deseo de tomarse unas vacaciones.

Cuando estás satisfecho en la vida nunca pides unas vacaciones. Nunca necesitas tomarte unas vacaciones de la vida. Y aunque te tomes unas, si lo haces a partir de la satisfacción, las disfrutarás y regresarás rejuvenecido a tu vida rutinaria. De hecho, ¡ni siquiera notarás que tu vida rutinaria es distinta de unas vacaciones!

Pero si intentamos tomarnos unas vacaciones para escapar de la vida, eso nunca nos llenará. Verás que aunque te tomes unas vacaciones, te percatarás de que estarás intranquilo al cabo de pocas horas o días. Te digo que hasta que te canses de la idea de las vacaciones, la vida no empezará para ti.

Cuando enriquezco a las personas siento que estoy vivo, que soy dichoso, que irradio. Si la gente no está ahí, la echaré de menos. Puedo sentarme en mi Samadhi, en mi kevalatva, en mi recogimiento. Pero incluso en ese kevalatva estoy enriqueciendo a alguien que me pide ayuda. Incluso en mi recogimiento enriquezco a la gente que pide ser enriquecida... ¿Por qué pues no utilizar este cuerpo también para enriquecer a las personas? El compromiso con los demás te proporciona una estructura central en la que vivir tu vida. ¡Es como disponer de una carretera lista para que circule tu coche! Las vacaciones son un terreno pedregoso en el que no puedes circular con tu vida.

El deseo de vacaciones es un patrón envenenado en tu interior, que rompe constantemente tu integridad y autenticidad. Te aseguro que el deseo de esas vacaciones es el patrón que rompe constantemente tu integridad y autenticidad.