*34. Tu espacio interior puede cambiar el mundo*
# *34. Tu espacio interior puede cambiar el mundo*
Siempre te sientes impotente frente a tus patrones, porque nunca has conocido el inmenso poder de tu espacio interior.
Si confías en tu espacio interior con la misma intensidad con la que confías en el poder de tus patrones, ¡verías la de milagros que sucederían en tu vida! Empieza con las pequeñas cosas que aumentarían tu valor en ti mismo. Hoy, dite a ti mismo: «Estoy declarando y creando el espacio adecuado para que mi pareja me escuche. Estoy creando el espacio para que mi jefe sea feliz conmigo». Inténtalo. Si lo intentas diez veces, al menos en ocho de ellas verás suceder milagros. Solo entonces comprenderás el poder de tu espacio interior.
Solo la semilla de un árbol baniano puede convertirse en un baniano. Lleva contigo la semilla adecuada, el espacio adecuado, donde todos los patrones raíz de pensamiento son destruidos, donde tu espacio interior está preparado para experimentar el espacio de positividad y posibilidad.
Si en lugar de ello adoptas la actitud de fracaso: «Iré con ese espacio, pero seguiré siendo un fracaso», ¡entonces ese será el milagro que crearás! El Cosmos siempre dice: «¡Tathaastu! ¡Que así sea!». ¡Sigues con el espacio de fracasar y atraes el fracaso! Comprende que tu espacio interior no es distinto del hiranyagarbha, ¡el vientre cósmico donde se crean vastos mundos!
Puedes ser un individuo, pero tu espacio interior está muy unido con todo el cosmos. Todo lo que llevas en tu espacio interior se convierte en una realidad en tu vida. Esa es una ley cósmica. Así que crea el espacio interior adecuado y podrás cambiar el mundo a través de tu palabra.
Actividad
Empieza con las pequeñas cosas que aumentarían tu valor en ti mismo. Hoy, dite a ti mismo: «Estoy declarando y creando el espacio adecuado para que mi pareja me escuche. Estoy creando el espacio para que mi jefe sea feliz conmigo». Inténtalo. Si lo intentas diez veces, al menos en ocho de ellas verás suceder milagros.
Solo entonces comprenderás el poder de tu espacio interior.
35. Tu conocimiento crea el músculo de tu memoria
Escucha: cada acto que llevas a cabo basándote en cierta cognición añadirá cierta capa de músculo a tu memoria. Aunque más adelante quieras salir de ese conocimiento, el músculo de la memoria no te lo permitirá. Por eso siempre has de luchar cuando quieres cambiar tu cognición de toda la vida.
Por ejemplo, si has vivido toda tu vida con el conocimiento de que no hay renacimiento tras la muerte, aunque más tarde llegues a saber que el renacimiento tiene lugar tras la muerte, no podrás aceptarlo. Mantendrás viva la vieja cognición en alguna parte de tu mente, y quedarás atrapado en ese conflicto.
O imagina que vives 50 años de tu vida manteniendo algún principio como el ateísmo, y que en tu vejez comprendes que no es correcto, que no es la verdad. Pero sabes que toda tu vida se ha desarrollado basándose en esa teoría —tus relaciones sociales, tus acciones, tu personalidad—; has invertido demasiado en esa creencia. Así que aunque ahora sepas, intentarás mantener viva cierta ambigüedad.
Escucha: tus creencias conforman una profunda capa en ti. Si mantienes la confusión y la ambigüedad como creencias, cobran vida independiente en ti. Te mantendrán en la confusión para siempre, de manera que puedan seguir floreciendo.
Te digo que eso es lo peor que le puede suceder a un ser humano: olvidar la posibilidad a largo plazo. Durante tu vida, si has creído que solo existe un nacimiento y que después no hay vida, y que después de morir vas a estar tendido en tu tumba esperando el Día del Juicio, cuando Dios te llame, lo cierto es que permanecerás atrapado como una piedra con tu cuerpo muerto durante eras, y no podrás pasar al siguiente cuerpo, porque todas tus creencias y cognición se han basado en eso. Estás atrapado en la capa causal —¡como el tráfico en Kolkata!— y no puedes avanzar ni retroceder.
Así es el cuerpo causal: no puedes avanzar ni retroceder, a causa de la cognición con la que mantuviste tu cuerpo mientras estuviste vivo, y de todas las acciones que realizaste basado en esa cognición. No vas a renunciar a tus creencias tan fácilmente, porque viviste con ella toda la vida.
De manera que antes de realizar cualquier acción, ten claro cuál es la cognición a partir de la que las ejecutas. El hombre corriente que desarrolla su musculatura no se iluminará, aunque pudiera desarrollar un cuerpo yóguico. Solo el hombre que hace body-building escuchando las verdades en aras de la iluminación realizará la iluminación.
¡Esa es la razón por la que el Yoga Nithyananda no es una mera tanda de ejercicios de body-building! ¡También es una tabla de hacer músculo de memoria, bio-memoria y bio-energía! Benditos los que obtienen esos grandes tattvas como un conocimiento parental. ¡Benditos nuestros niños gurukul, que obtiene conocimiento consciente como conocimiento parental!
Práctica
Cuando estés a punto de realizar una acción, detente durante unos segundo y piensa en la intención de tu acción. ¿Procede del conocimiento correcto? Si no es así, cámbiala.
Por ejemplo, si practicas yoga, establece una intención para tu práctica como salud o dicha. Al practicar, el yoga no deja de recordarte tu intención. Eso es todo. Verás como esa intención se manifestará en una realidad.