*33. ¡Todo aquello a lo que te resistes persiste!*
# *33. ¡Todo aquello a lo que te resistes persiste!*
Comprende, por favor que ¡en tu vida persiste solo aquello a lo que te resistes!
Si buscas en tu interior, la razón de tu espacio interior impotente será algún patrón raíz que no has limpiado ni completado.
Tu espacio interior lleva el ADN de Aham Bramhasmi... ¡SOY Dios! Todo lo que has de hacer es confiar en eso.
Tu espacio interior es muy potente, pero ni siquiera le echaste un vistazo. Para ti es un territorio desconocido. En muchas ocasiones expreso poderes místicos, ¡pero no para enseñarte que para mí es posible, sino para demostrarte que para ti también es posible!
Para aprender a nadar, solo necesitas saber: «Si él puede hacerlo, yo lo haré». Solo se trata de una habilidad. Solo es una capacidad. No hay nada malo o inferior en ti. Lo que ocurre es que hay ciertas habilidades que necesitas aprender. De la misma manera, el espacio de posibilidad no es más que una capacidad. Has de conocer ese espacio de coraje y posibilidad: «¡Si él puede, yo puedo!». Ese es el primer paso.
El siguiente paso es: «Déjame tirarme al agua y hacer lo que él hace». Pero entonces te entra miedo y empiezas a gritar: «¡Oh, ni hablar de saltar!».
Una pequeña anécdota:
En una ocasión un discípulo y su guru paseaban junto a un río. El discípulo se cayó en el río y empezó a gritar lleno de miedo: «¡Por favor, maestro, sálveme! ¡No sé nadar! ¡Sálveme, sálveme!».
El maestro dijo: «Sálvate tú mismo»,
El discípulo gritó aterrado: «¡No, no, no! El agua me cubre la cabeza. No sé nadar. ¡Si no me ayuda ahora me ahogaré! ¡Por favor, sálveme, Maestro!».
El Maestro volvió a instruir serenamente al discípulo: «Sálvate tú mismo».
El discípulo chapoteó en el agua, chillando y llorando, mientras el Maestro seguía en la ribera, esperándole.
Finalmente, el Maestro le gritó al discípulo: «¡TONTO! ¡NO TIENES MÁS QUE PONERTE EN PIE!».
Al discípulo le asustó tanto la voz del Maestro que se puso de pie inmediatamente, y ¡se dio cuenta de que el agua solo le llegaba a la cintura!
Te digo que todos tus problemas son como ese. Solo hace falta tu propia decisión para ponerte en pie en tu espacio interior. Los temores con los que cargas te parecen muy reales. ¡Tienes miedo de tus miedos! Los compromisos negativos que has cultivado en tu espacio interior son como el río ¡que solo te cubre hasta la cintura!
En lugar de hacer caso a las palabras del maestro, dices: «Le escucharé, le veneraré, ¡pero no hago pie!». Crees que eres impotente y te conformas con la salida «fácil», la pseudo devoción.
Eso es lo que me dicen mis discípulos cuando les instruyo a hacer frente a algún falso miedo o patrón de pensamiento: «Haré cualquier otra cosa, Swamiji, ¡pero ese no!». Comprende que el maestro siempre te señalará exactamente eso que no quieres hacer, ¡porque ese es el espacio en que tu falsedad se oculta!
Contemplación
¡En tu vida persiste solo aquello a lo que te resistes!