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90. La presencia del maestro afecta la intención

# **La presencia del maestro afecta la intención**

Mira, cualquier cosa que haces en la presencia del maestro, lo estás haciendo por el maestro. Sabes que no lo haces para ganar nombre o fama. Entonces, la acción sucede sin intención. No existe intención. La intención es la del maestro. La acción es tuya. La intención está en el Ser de aquel ¡que no tiene intenciones!

Entiende, el total del sanchita karma puede ser tuyo o mío. Mío es un obra divina. El tuyo es sufrimiento. Al principio, la totalidad de tu sanchita karma también empezó como un obra divina. Pero después de acumular más y más agamya karma, se contaminó.

Debido a que Yo no tengo karma, cuando tú fluyes conmigo, tú también actúas sin intención. La acción sin intención es vivir la iluminación.

68 Bhagavatam – Una narración de devoción, de las diez encarnaciones del Señor Vishnu, especialmente la

encarnación completa como Krishna 69 Yamuna – Un río sagrado Hindú asociado con el maestro iluminado Krishna. 70 Gopis – Vaqueras y devotas del maestro iluminado Krishna. 71 Brahmachari – Un estudiante védico, normalmente refiriéndose a un monje joven y célibe.

Acción sin intención está libre de karma

Si una persona ha cometido diez homicidios, la cantidad de homicidios no será registrada. Pero la intensidad del homicidio sí lo será. Es la calidad, el patrón mental y la actitud que conlleva la carga kármica.

Por eso es que Krishna dice una y otra vez en el Bhagavad Gita, que la intención es más importante que la acción. Ese es el mensaje de todo el Gita. Él dice: "Cuando no tienes intención, Yo me encargaré."

La acción no se graba. Solo la intención se registra.

El Mahabharata72 nos cuenta, la bella historia de una cortesana y un monje.

Había una vez un monje que vivía enfrente de la casa de una cortesana. Solía mantener cuenta de cuantos hombres entraban en la casa de ella, e imaginaba todas clases de cosas acerca de su estilo de vida. La mujer ocupaba todo su tiempo libre orando a Krishna para redimirla de su vida miserable.

Un día, ambos murieron al mismo tiempo. Los dos llegaron a la corte de Yama73, el dios de la muerte. Yama, examinó los registros de sus vidas y dio el veredicto: el monje debe ir al infierno y la mujer al cielo. El monje sorprendido empezó a protestar diciendo: "Yo he vivido una vida piadosa, mientras que ella vivió una vida inmoral. ¿Cómo puede mandarme al infierno y a ella al cielo?"

Yama respondió: "En mi corte de juicios, tus acciones no tienen valor, solo tu intención cuenta. Tú vestías ropas de moje y exteriormente, vivías bien, pero en tu espacio interior, estabas lleno de lujuria. Entonces en el mundo exterior tu cuerpo está ahora siendo enterrado con honor, pero tienes que sufrir el infierno. El corazón de la mujer siempre fue para Krishna, aún cuando ella vendía su cuerpo a los hombres. Por lo tanto, su cuerpo no tiene a nadie que haga los rituales finales, pero ella se va al cielo."

Te preguntarás: ¿puede la gente hacer lo que quieran? ¿Tienen licencia para ser inmorales y cometer asesinatos?

Es la intención y la actitud que cuentan.

72 Mahabharata – La epopeya Hindú con los cinco príncipes Pandavas, sus cien primos, los Kauravas, y el maestro iluminado Krishna como personajes principales.

73 Yama – Dios Hindú de la muerte y de la justicia.

Un Ser iluminado, una encarnación, es unido con la Existencia. Un Ser iluminado solo puede operar en sintonía con la Existencia. Las acciones de un maestro iluminado nunca pueden ser inconscientes o sin compasión.

Cuando no estamos alertas o conscientes, no podemos justificar nuestras acciones diciendo que así hacen los seres iluminados. Que quede claro, la acción puede parecer igual exteriormente, pero la intención, el espacio interior, la actitud, es completamente diferente.

Una historia hermosa de la vida de Adi Shankara74:

Una vez, Shankara caminaba con sus discípulos y de pronto sintió sed. Estaban en medio de la nada. Caminaron un poco más y finalmente encontraron una tienda. Shankara le pidió al dependiente que le diera agua para beber. El hombre dijo: "Lo siento, pero no tengo nada que ofrecerle, excepto licor. Es todo lo que tengo."

Shankara respondió: "De acuerdo, déme un poco, por favor." Tomó el vaso de licor y agradeció al hombre. Los discípulos estaban sorprendidos de ver que el Maestro había tomado licor. Los discípulos sedientos, decidieron seguir al maestro y ellos también tomaron el licor hasta que se llenarán.

Cuando siguieron la jornada, Shankara continúo caminando normalmente, pero los discípulos bajo la influencia del alcohol, ni siquiera podían mantenerse de pie. Caminaron un poco más y después de un rato, llegaron a una herrería.

Shankara fue hasta donde estaban vertiendo hierro en moldes. Le pidió al hombre un vaso de agua. El hombre se disculpó diciendo que no tenía agua para ofrecerle. Shankara dijo: "Bien, entonces por favor deme un poco de hierro fundido."

El hombre y los discípulos de Shankara ¡estaban atónitos! El hombre dio a Shankara el hierro caliente y ¡simplemente lo tomó como si fuera agua!

Entonces se dirigió a sus discípulos y les dijo: "Ahora pueden beber también." Los discípulos bajaron la cabeza. Shankara entonces explicó: "No sigan lo que hago, sigan lo que digo. De otra forma, solo eligen seguir lo que les dicta su mente."