30. Ambos el placer y el dolor son de la mente. La mente mueve de un extremo al otro.
# Ambos el placer y el dolor son de la mente. La mente mueve de un extremo al otro
Sin embargo, el dolor no ha desaparecido por completo de tu sistema. Si te encuentras con una persona que aún remotamente te recuerda al hijo o al marido que perdiste, si por ejemplo, la persona tiene un estilo similar de hablar, de caminar, de reirse, se vuelve a abrir la herida.
Te duele porque llevas la memoria del pasado. Debido a esto, sientes que la vida es una carga demasiado pesada para soportarla. Eliges aferrarte a todo tu pasado, cuando eras un niño, cuando eras un adolescente, la primera vez que fuiste a trabajar. Te aferras a todas las etapas de la vida y todas su experiencias, dolores y errores. Esa carga, y la carga de tus emociones asociadas al pasado, es lo que te causa dolor cada vez que experimentas el recuerdo. Si decides dejar el pasado y miras cada situación con una perspectiva fresca, no sentirás tanto dolor. Te curarás instantáneamente y no necesitarás tanto tiempo.
El dolor y el placer - dos caras de una misma moneda
Una pequeña historia:
Una vez un discípulo fue a su maestro y le dijo: "Señor, no puedo meditar. Me duelen las piernas. Me siento distraído. "El maestro dice, 'ya pasará'. Dos semanas después, el discípulo vuelve al maestro, esta vez diciendo: "Puedo meditar muy bien. ¡Me siento tan consciente y dichoso!". El maestro respondió de nuevo: "ya pasará".
La raíz del dolor y el placer es el mismo. Es la misma sensación con dos nombres. Es como si dos personas reciben un masaje corporal de la misma persona. Uno concluye que fue un hermoso proceso de rejuvenecimiento mientras que el otro decide que fue doloroso. El mismo masaje aparecerá como dolor o placer, dependiendo de la persona que lo recibe.