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58. *¿Qué más quieres?*

# *¿Qué más quieres?*

Algo que es importante que comprendamos es que deseo y gratitud nunca pueden coexistir. Cuando sientes un deseo tras otro, significa que no vives con gratitud. Cuando vives con gratitud, nunca puedes tener deseos. Cuando vives con gratitud, todo lo que se te da satisfacerá lo que necesites en ese momento, eso es todo. Se te dará incluso antes de pedir, ¡así que pedir no tiene sentido!

Las cosas siempre son perfectas cuando funcionas con gratitud. De otro modo, las cosas siempre son deficientes y feas. La codicia del hombre es tal que si le hicieran rey de la Tierra, pensaría: «Los mares no me obedecen, ¡el sol y las estrellas no obedecen mis órdenes!».

En el Shiva Purana (historias sobre Shiva) aparece el relato de Shiva y el Brahma Kapaala.

El Brahma Kapaala era un cráneo que Shiva utilizaba como cuenco de mendicidad, cuando iba de aquí para allí disfrazado de mendicante.

Lo curioso acerca del Brahma Kapaala es que, ¡todas las limosnas que la gente metía en el cuenco acababan devoradas por ese!

Por mucho que Shiva se esforzara en llenarlo, el cuenco siempre aparecía vacío.

En realidad, este Brahma Kapaala está en el interior de todos nosotros. No es otra cosa sino nuestro propio ego. El ego que se traga todo ¡y que pide más! El ego que nos impide disfrutar de lo que se nos obsequia.

El que decidas basar tu vida en pedir o en gratitud, depende por completo de ti. La gratitud no es ningún tipo de moralidad que se te imponga desde fuera. Es una actitud que ha de florecer interiormente, a partir de una profunda comprensión de la Existencia y sus maneras. Cuando tiene lugar la verdadera gratitud, esta puede transformar toda tu percepción de la vida y aportarte una paz y alegría duraderas.

En una ocasión, un hombre se dirigió a Ramana Maharshi y dijo: «Bhagavan, ¡yo quiero paz!».

Ramana contestó: «Empieza con tu propia declaración y no tienes más que eliminar la palabra "yo", y la palabra "quiero", ¡y lo que queda es paz!».

La única manera de tener una conexión viva con la realidad, con la Existencia, es abandonando tu condicionamiento, tu ego y derribando el muro que has levantado alrededor de ti mismo. Entonces ¡te darás cuenta de que la conexión siempre ha estado ahí! No has de hacer nada especial; simplemente dejar de lado lo que no es. ¡Eso es todo!

Cuando amas y fluyes, y estás lleno de gratitud, sientes la tremenda energía de la Existencia fluyendo a través de ti y siempre tendrás una sensación de satisfacción, no porque hayas obtenido algo, ¡sino porque se habrá convertido en tu ser! Esta satisfacción es la satisfacción esencial que buscan todos los seres humanos, aunque no sean conscientes de ello. La buscan una y otra vez en todas las cosas materiales y no acaban de verla.