45. P: Pero necesitamos una razón para reír. ¿Cómo podemos decidir sencillamente estar de buen humor cuando no encontramos nada gracioso?
Section 1
P: Pero necesitamos una razón para reír. ¿Cómo podemos decidir sencillamente estar de buen humor cuando no encontramos nada gracioso?
Siempre creemos que necesitamos un cómico o un chiste para hacernos reír. Cuando empieces a vivir en el momento presente, tu propia existencia será hermosa y ligera. Tu inspiración y espiración de la respiración, el proceso de los alimentos convirtiéndose en sangre en tu cuerpo, los sucesos sincronizados en la Existencia; todo será una hermosura. Sentirás muchísima dicha y siempre sonreirás y reirás. Todo tu ser rezumará risa y dicha.
Reírse de un chiste está muy bien, pero cuando sintonizas con la Existencia, simplemente disfrutas del gran drama cósmico que tiene lugar y te ríes de todo. No hay espacio para la seriedad ni para el ego. No eres más sólido. Eres poroso y juguetón. Desarrollas una profunda comprensión sobre el juego Existencial y por ello te ríes.
Te das cuenta de que todo el mundo es un intérprete que se ha tomado muy en serio su papel y te ríes de ello. Te ríes ante la forma en que cada uno engaña al otro al interpretar su papel. ¡Te ríes al pensar que interpretas una comedia! Cuando puedes reírte es que te has convertido en el observador, y cuando te has convertido en el observador, estás separado del «yo» y lo «mío»: el ego.
Una anécdota:
En una ocasión hubo una conferencia de monjes budistas para tratar del sentido de la verdadera espiritualidad.
Cada uno de los monjes subió al estrado y ofreció una larga disertación.
Finalmente le tocó el turno de hablar a un monje Zen.
Subió al estrado ¡y simplemente empezó a reírse! Se río y río... desde su ser.
La risa ascendía desde el vientre. Empezó a sacudirse incontrolablemente de risa. Su risa era tan contagiosa que los demás en la sala empezar también a reír, ¡sin ni siquiera saber por qué!
La risa de todos los monjes produjo una enorme onda de energía positiva en la sala.
Los monjes alcanzaron un estado de inmensa elevación.
Su pensamiento quedó hecho añicos y su ser se llenó de dicha.
El monje Zen acabó diciendo: «Esto es verdadera espiritualidad».
La risa es la cualidad espiritual más elevada. ¡Puede conducirte a la iluminación! La risa es la gran energía curativa. Te ríes de tu enfermedad y te curas. La risa es una bella manera de conectar con la energía de la Existencia, que es pura energía curativa.
En nuestros programas de meditación, siempre incluimos risa y danza. ¡Son las formas más fáciles de convertirse en un buda! La danza puede hacerte sencillo y ligero. La danza, como la risa, es otra meditación fácil y agradable. Cuando puedes bailar sin preocupación, te convertirás en la propia danza. La energía brotará entonces de ti.
Sólo puedes danzar sin preocupación si estás liberado de todas tus pseudo identidades. Mientras pienses que eres alguien, no podrás bailar con alegría. La danza es una expresión externa de alegría interior. Y no estoy hablando de la danza programada en la que se sabes qué paso vas a dar a continuación. Estoy hablando de soltar tus pretendidas identidades y sentir la unidad con la Existencia, bailando con esa alegría.
Las personas cohibidas son las egoístas. Les preocupa tanto lo que dirán los demás sobre su manera de bailar que se sientan. Están también en este caso protegiendo su ego y perdiéndose la alegría de la vida.
Al menos de vez en cuando, en casa, escucha algo de música y baila. Simplemente decídete a soltarte. Puede convertirse en una intensa meditación que te lleve más allá de la mente y te transforme de una manera que las palabras no pueden conseguir. Sé natural. Sé original. La gente que comente tu manera de bailar simplemente se pierde la alegría del baile. No te preocupes de esas personas. Disuélvete y conviértete en la propia danza. Risa y danza son las técnicas más fáciles para despojarte del ego y fundirte con la Existencia.
P: ¿Cuándo sabemos que nuestro ego ya no está?
Dicho en pocas palabras, el ego se ha disuelto cuando dejas de sentirte como una entidad separada. Cuando te iluminas, tu ego ha madurado y florecido. Cuando tu ego desaparece, la resistencia que poseías anteriormente desaparece y la Existencia simplemente fluye a través de ti.
Tanto si lo sabes como si no, lo aceptas como si no, te guste o no, la Existencia intenta fluir a través de ti a cada minuto, pero estás tan lleno de ego que no puedes dejar que ocurra. Te pierdes los milagros de la Existencia a causa de tu ego. Eres incapaz de conectar con la Existencia y por ello continúas viviendo en el ego, la ignorancia y la desdicha.
Estás tan lleno de ego que vives alejado de tu propio ser. Hay tantas cosas acumuladas en tu interior que necesitas deshacerte del material que has ido aculando a lo largo de muchas vidas; no solo en esta. ¡En tu interior ni siquiera hay sitio para ti mismo! Y por ello, operas continuamente desde la periferia en lugar de hacerlo desde tu ser interior.
Cuando tu ego se disuelve, dejas de existir separado, ¡y sencillamente te fundes con la Existencia! Ese es el estado de los maestros iluminados. A menudo le digo a la gente: «Destruye lo que no eres». La gente me mira sorprendida. Cuando digo eso lo que quiero decir es que eres tu ser interior. Ese ser está ahora contaminado con todo lo que no es: las diversas formas activas y pasivas del ego. Eso es lo que necesitas destruir y a lo que me refiero cuando digo: «¡Destruye lo que no eres y harás llegado!».
Eres una parte de la Existencia, y todo lo que te haga pensar de otro modo, es el ego. Un pez, tanto si le gusta como si no, tanto si lo acepta como si no, tanto si lo cree como si no, es una parte del océano. Tiene dos opciones. O vive felizmente en el océano, o lucha con éste aunque continúe viviendo en él, convirtiendo su vida en desdichada.
Si fluyes con la Existencia, disfrutarás de cada momento de tu vida. Te tornarás sensible, creativo y fluido.
Una anécdota:
Un profesor llevó a sus estudiantes de picnic.
Jugaron, comieron sus tentempiés y disfrutaron.
De repente, el profesor llamó su atención hacia un bello arco iris que se había formado en el cielo.
Los niños levantaron la vista maravillados.
El profesor les observó y dijo: «Muy bien, ¡demos un aplauso al artista que lo ha creado!».
Los estudiantes se sintieron confusos durante un momento, ¡pero comprendieron rápidamente y dieron un fuerte aplauso!
A los niños hay que enseñarles a apreciar la belleza Existencial que les rodea o perderán la conexión con la Existencia con mucha rapidez, tornándose egoístas. No debe permitirse que se vuelvan mecánicos y egoístas. Deben ser educados para ser porosos y sensibles.
Cuando puedes apreciar la Existencia, te has acercado a la misma. Toda la Existencia es creatividad. Una persona creativa está más cerca de su corazón que de su mente. Cuando creas, estás cerca de Dios. Dios es el creador, lo creado y la creación. Cuando creas, expresas tu ser, la cualidad de la Existencia. Cuando creas, estás demostrando tu amor y aprecio por la Existencia; estás añadiendo algo más de belleza a la Existencia.
Cuando está repleto de maravillamiento por la Existencia, puedes crear. Por otra parte, cuando estás lleno de ego, no puedes crear; y aunque puedas, tu creación estará muerta. Será como una rosa de plástico, que parece perfecta pero que carece de fragancia y de vida. Cuando un artista crea a partir del amor, puede conferir una cualidad especial a la creación. Si crea a partir del ego, la creación está en cierto modo muerta.
Cuando no estás sintonizado con la Existencia, te pierdes la fragancia de la Existencia. Es como si, cuando te rodea una bella fragancia, eligieras cerrarte la nariz con los dedos. Eso es ego. Cuando experimentas la fragancia de la Existencia, también empiezas a experimentar su sincronicidad.
Section 2
Puedes reverberar con toda la Existencia. Puedes observar que la más mínima hojita y ramita son orquestaciones de la Existencia o Dios. Cuando estés en ese estado, hallarás todo lo que busques, porque estarás en sintonía con la Existencia. ¡La vida se torna un milagro! Eso es lo que llamamos la sincronicidad de la Existencia.
Y comprende lo siguiente: cuando reverberes con la Existencia, no buscarás con codicia. Simplemente, la Existencia te irá proporcionando lo que necesites en cada momento, incluso antes de que lo busques. Eso es lo que quiero decir con: «Hallarás todo lo que busques».
El problema es que nos hemos distanciado mucho de la Existencia, de nuestra fuente, de lo que reposa en lo más hondo de nosotros. Así que necesitamos recordatorios constantes que nos lo indiquen. Puedes empezar a despojarte del ego admirando y apreciando en primer lugar la belleza que te rodea. Eso empezará a sembrar la semilla de la transformación en ti. Hará que comprendas que hay una fuerza vital más poderosa que tu ego, que dirige el universo.
Cuando más te pierdas en la Existencia, más inegoico te vuelves, ¡más te pierdes en la Existencia!
P: Aunque a nivel intelectual sabemos que debemos rendir nuestro ego, somos incapaces de hacerlo. ¿Por qué?
Verás, el ser humano nunca quiere soltar totalmente. Quiere aferrarse a algo todo el tiempo y ese algo es su ego. El ego es tu propia fuerza. Lo has protegido muy bien a lo largo de los años. Es la base de tu propia existencia.
No sabes que hay un mundo más allá de tu ego que es mucho más dichoso de lo que sientes ahora. Tu ego es un elemento vital para ti. Pero la verdad desnuda es que... ¡Debes soltarlo!
Se parece a esto: imagina que hay una semilla plantada. La semilla ha de romperse para que el árbol crece, ¿no es así? ¿Es posible que la semilla crea que debe esperar a que el árbol crezca para abrirse? ¡No! De la misma manera, el ego del ser humano ha de romperse para que él pueda florecer. Cuanto más proteja su ego, más pospone su propia floración.
Hasta que el ser humano encuentra a su maestro, tal vez ni siquiera imagine dónde están sus bloqueos, donde se oculta el ego. ¡Pero lo sabrá una vez que encuentre al maestro! Puede transformarse. El único propósito del maestro es eliminar el ego de cada uno de sus discípulos.
Las palabras y actos de un maestro pudieran parecer abruptos e inapropiados cuando las observas desde tu lógica. Pero están preñadas de verdad; están preñadas con la única intención de destruir tu ego. Un maestro se manifiesta a partir de una compasión absoluta. Carece de un interés personal por nada ni nadie. Está más allá del peligroso océano del deseo. Está aquí simplemente para elevarte al estado en que está él; el estado de dicha eterna; el estado donde solo existe conciencia sin el «yo».
En la recitación Chandi, que es un recitado de 700 versos en sánscrito sobre la Devi, el principio de energía femenino, habla sobre cómo Chandi Devi mata a diversos demonios malignos. No mata a humanos de verdad. Si hubiera matado a humanos de verdad, ¡no la veneraríamos con el recital!
Los demonios simbolizan los diversos tipos de maldades o de ego en el interior del ser humano, siendo ese ego el que aniquila la Devi para liberar al ser humano de los mismos. Lo hemos de comprender muy bien. Uno de los demonios ¡tiene cabeza de búfalo! Es así para hacernos comprender que algunos de nosotros tenemos la piel tan gruesa que por muchas veces que el maestro nos despierte a su camino, ¡nosotros
queremos seguir por el nuestro! No somos sensibles a la llamada del maestro. Comprende que discutir con el maestro es el castigo más grande que puedes infligirte a ti mismo. Te lo digo honestamente: cuando quedas atrapado discutiendo con el maestro, no hay nadie que te pueda perjudicar más. Te estás haciendo a ti mismo el mayor daño posible.
Sea como fuere, el maestro sabe cómo hacer que cada uno florezca a su manera y lo menos que puedes hacer es abrirte a él con fe y coraje.