Books / Guaranteed Solutions For Lust Fear Worry... Spanish merged

30. *¡Comparar es la semilla, los celos son el fruto!*

# *¡Comparar es la semilla, los celos son el fruto!*

Siempre nos estamos comparando con los demás, y con mucha frecuencia sentimos que los demás o lo que han logrado es más que lo que logramos nosotros, y empezamos a sentir celos. Cuando no podemos soportar la excelencia ajena, nos volvemos celosos. ¡Comparar es la semilla, los celos son el fruto!

La verdad es que el comparar y los celos ¡son inexistentes! Los creamos nosotros mismos y no dejamos de hablar sobre cómo superarlos. Comparar es como una sombra sin objeto. No existen bases para el concepto de la comparación. No es más que un producto de nuestra imaginación.

Una anécdota:

Un hombre formaba parte de un grupo musical que ofrecía actuaciones en directo por todo el mundo.

En una en concreto decidió llevar una peluca negra mientras cantaba una canción y una peluca roja al cantar las demás.

Alternó las pelucas y finalizó la primera parte del programa.

Durante el intermedio, el director del espectáculo se le acercó en el camerino y le dijo: «Señor, le pedimos que solo lleve la peluca roja durante el resto de la actuación».

Al hombre le sorprendió y preguntó la razón.

El director contestó: «A la gente le gusta la voz del cantante de pelo rojo ¡mucho más que la del pelo negro!».

Estamos tan ocupados comparando constantemente ¡que nunca vemos las cosas tal como son! Nuestra mente está tan atrapada comparando que pasa por alto lo que realmente sucede. Si abandonamos la actitud comparativa podremos ver las cosas tal y como son.

¿Qué es comparar?

¿En qué áreas solemos comparar más?

Belleza, Swamiji... Riqueza... Nombre y fama... Poder y prestigio... Conocimiento... Salud...

Muy bien, esas son las áreas en las que solemos compararnos con los demás. Podemos agruparlas en cuatro categorías principales: dinero, conocimiento, belleza que incluye salud, y estatus. Todos nuestros problemas, todos nuestros complejos pueden acotarse en esas cuatro categorías, ¿no es cierto?

Ahora... digamos que ordenas a toda la gente del mundo en orden ascendente según el dinero que tienen. Tú también formas parte de esa cola. ¿Qué lugar crees que ocuparías?