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26. *No es necesario temer a Dios*

# *No es necesario temer a Dios*

La gente me pregunta: «Swamiji, la gente dice que si hacemos cosas buenas o punya en lugar de hacer cosas malas o paapa, iremos al cielo y no al infierno. ¿Es cierto?».

En primer lugar, comprende que cielo e infierno no son lugares geográficos. No hay ningún cielo situado por encima de tu cabeza ni ningún infierno bajo tus pies. Solo son términos creados para infundirte miedo y codicia, eso es todo. Infierno o cielo pueden interpretarse como tener una muerte tumultuosa o una pacífica y consciente.

Cualquier momento de tu vida que hayas pasado meditando es un momento de punya o actos buenos. Cuando digo meditación, no me refiero a cerrar los ojos y sentarse. Quiero decir momentos en los que has estado consciente en el presente; cuando tu conciencia estuvo contigo.

Cualquier momento no pasado en esos estados es paapa. Todos los momentos de estados conscientes son como tu saldo bancario. Esos estados aflorarán en el momento de tu muerte y te liberarán.

La gente cree que si ofrece vasijas de leche a la deidad del templo, ¡su punya aumentará y llegará al cielo! Permite que te diga que ofreciendo leche al Señor no va a suceder nada. Cuando sientas una oleada de gratitud hacia la Existencia, puedes expresarla ofreciendo leche a la divinidad que veneras como Existencia. Eso está perfectamente bien. Pero por favor, no lo relaciones con punya...

Incluso una gota de leche ofrecida con pura dicha y gratitud es un momento de meditación que te echará una mano a la hora de la muerte. Por otra parte, vasijas y vasijas de leche ofrecidas por puro temor a no acumular suficiente punya, no obtendrá beneficio alguno. Así que por favor, aumenta tu conciencia y vive conscientemente. Convierte cada momento, sea lo que fuere lo que estés haciendo, en una meditación. Con eso basta. Podrás vivir sin miedo a los pecados.

Permite que te narre un incidente:

Acudí a un templo de Shiva en una remota aldea de la India. A la entrada de la divinidad principal había un fluorescente encendido. La luz era muy tenue porque sobre el fluorescente aparecía escrito en tinta negra, Vishnunathan B.Sc.

Me pregunté cómo al Señor Shiva se le llamaba Vishnunathan.

Luego, bajo esa inscripción vi otra con una letra más pequeña: Kailasanathan, el nombre correcto de Shiva.

¡Vishnunathan era el nombre de la persona que había donado el fluorescente!

Nos han enseñando a acumular buenas obras en nuestras vidas. Así que empezamos a crear saldos bancarios de buenas obras. Y no nos basta con ello. Informamos a Dios repetidamente sobre todas las buenas obras que hemos hecho... ¡Para que no se olvide! ¡Nos convertimos en materialistas hasta cuando se trata de Dios!

Comprende que Dios no dirige un resort en el cielo en el que puedes entrar haciendo buenas obras en la Tierra. Pensar de ese modo es como construirte una casa en sueños, pintarla, decorarla y despertarte descubriendo que todo era un sueño. ¿Dónde está la casa? ¿Sirve de algo una vez despierto? ¡No! Estás engañándote a ti mismo de la misma manera con ese concepto de las «buenas obras».

He visto a gente que decide visitar a una divinidad en especial en un templo en particular llevando una ofrenda, cada sábado. Si no puede hacerlo un sábado en particular, ¡envían a su chófer con la ofrenda para la divinidad!

Dios te conoce mejor que tú a ti mismo. Así que no hay razón para temerle o agradarle. Dios te conoce incluso mejor que tu madre y tu padre. No solo te conoce en este nacimiento sino en todos los nacimientos que has tenido hasta ahora. Para Él eres un libro abierto. ¡Puede consultar cualquier página en cualquier momento!

Así que deja de lado tu miedo a Dios y considérale como una totalidad de la Existencia. Considérale como el amigo esencial. Por mucho que la sociedad intente hacer que tengas miedo de Dios, no la escuches. Desarrolla tu propia relación con Dios, una que sea sólida y de confianza: la única relación necesaria en tu vida.

Cuando empiezas a relacionarte con la Existencia o Dios, empiezas a relacionarte contigo mismo mucho mejor que antes. Sabes exactamente lo que sucede en tu interior. Tu inteligencia interior aumentará. Tus miedos disminuirán. Aprenderás a considerar adecuadamente cualquier cosa antes de temerla. No sentirás compulsión alguna para hacer nada. La inteligencia sustituirá al miedo. Estarás más relajado y alegre. Te sentirás liberado.

Cuando comprendes todo eso sobre la Existencia, desaparecen todas las guerras en nombre de la religión. Quienes temen a su religión, quienes luchan por su religión son precisamente quienes no han entendido la Existencia afectuosa. Simplemente no se enteran. Son como ciegos luchando entre sí.

Y lo más importante: por favor, no transmitas tus ideas sobre Dios a tus hijos ni les infundas temor de Dios. Enséñales a abrazar a Dios. Enséñales que Dios es la Existencia omnipresente. Enséñales que Dios es puro amor y nada más. Ayúdales a crecer con una actitud cariñosa hacia Dios y la Existencia en su totalidad.