Books / Guaranteed Solutions For Lust Fear Worry... Spanish merged

22. *No pasa nada por perder prestigio*

# *No pasa nada por perder prestigio*

Al igual que la moralidad, el prestigio también provoca miedo. Prestigio, nombre y fama, estatus social... todo ello da paso al miedo. Esos temores no son sino miedo a herir tu propio ego. ¿Qué prestigio estás intentando proteger? Vive con satisfacción y dignidad interior; con eso basta. La gente que protege su prestigio tiende a ser hipócrita.

También vive en un miedo constante. Su pretendido prestigio les tiene muy controlados.

Una anécdota:

Un hombre estaba un día pescando en el río. Llevaba un buen rato sentado sin pescar ningún pez. Dormitaba con la caña de pescar en la mano. De repente, un pez grande se tragó el cebo y tiró de él. El hombre cayó al agua antes de que pudiera despertar. Un chico lo observaba todo a distancia. Le preguntó a su padre: «Papá, ¿fue él quien pescó al pez o fue el pez el que le pescó a él?».

Con el prestigio hay que ir con mucho cuidado. Cuando el prestigio se torna exageradamente importante, empieza a consumirte.

El prestigio hace que te sientas extraordinario. Te proporciona una sólida identidad en la sociedad. La gente con dinero y prestigio hace todo tipo de cosas estúpidas e inmorales y se escapa de todo. La gente habla de ellos a sus espaldas y les saluda cuando se los encuentra a causa de su poder y prestigio.

Ese es el tipo de prestigio que tratas de proteger con tanto ahínco. Comprende esto: la Existencia nunca te elegirá si eres así. En el mundo material tal vez obtengas lo que quieres, puede que parezcas un triunfador, pero a los ojos de la Existencia, seguirás siendo pobre. La Existencia tiene su propia manera de elegir.

Comprende que tanto el prestigio, como el nombre, la fama y el poder no son más que tu propia imaginación. Tú les han insuflado vida. Tú los creas y desarrollas el miedo a perderlos.

Vive con amor infinito hacia todo el mundo y todo lo que te rodea. Siente un profundo amor por cualquiera por cualquier cosa que te salga al paso. Si vivieses de ese modo, el prestigio acudiría a ti de manera automática. La gente te respetaría por tu calidad, no por tu cantidad. Y con ese tipo de prestigio no hay miedo a perder. No tienes por qué protegerlo todo el tiempo.