18. *Vivir plenamente*
# *Vivir plenamente*
La razón principal por la que la gente teme a la muerte es porque no han vivido sus vidas plenamente. Tienen miedo porque sienten desesperadamente que no han vivido la vida suficientemente. Se sienten así porque a lo largo de sus vidas han vivido en los recuerdos del pasado, en las ansiedades del futuro, por el bien de los demás, nunca en el presente. Cada una de nuestras acciones es debida al tira y afloja de los egos mutuos, a los deseos mutuos y a las emociones mutuas, etc.
Si analizas profundamente tu propia vida, comprenderás lo que intento decir. Empiezas tu vida allí donde tus padres la dejan. Simplemente te haces cargo de la corona de deseos, culpabilidad, miedo, etc., que se ha ido transmitiendo durante generaciones, vives tu vida y la transmites a la siguiente generación antes de irte. En realidad nunca has vivido plenamente.
¿Qué quiero decir con vivir plenamente? Intentar vivir con más claridad, eso es todo. Hacer que otra gente perciba un sentido en aquello que intente imponerte. Con claridad, podrás identificar cuáles son tus propios deseos, los que otros quieren imponerte y qué deseos has tomado prestados de otros. Solo el primer conjunto de deseos ha de ser satisfecho sin perjudicar a ninguna persona o propiedad. Los otros dos hay que dejarlos de lado con la ayuda de la claridad.
Si vives de esa manera, ya no deberás satisfacer los deseos ajenos y dejarás de vivir las vidas de los demás. Vivirás tu propia vida y experimentarás completud, y estarás listo para morir cuando llegue la hora. En ti no habrá ninguna confusión residual ni miedo a la muerte. No te pido que seas egoísta. Solo te pido que aportes claridad a todo el cuadro.
Una anécdota:
En una ocasión, el rey ordenó condenar a muerte a un monje Zen. Se suponía que moriría al día siguiente.
El monje permaneció tranquilo y en silencio.
Uno de sus discípulos, sorprendido ante la calma del monje, le preguntó: «¿Se da cuenta de que solo le quedan 24 horas de vida? ¿No tiene miedo?».
El monje contestó tranquilo: «He vivido y por lo tanto no tengo miedo a morir».
Quería decir: «He vivido cada momento de mi vida, momento a momento. ¡Cada uno de los momentos ha significado mucho para mí! ¿Por qué iba a tener miedo?».
Si buscas en tu interior, te darás cuenta de que la mayoría no tenemos miedo a morir, pero sí que tememos no haber vivido lo suficiente nuestras vidas. Tenemos miedo de haber vivido una pseudo vida. Sentimos un inexplicable pesar sobre esa cuestión. Sentimos que no hemos vivido como quisimos vivir. No nos sentimos satisfechos... y ahí empieza el miedo a la muerte.
Llegando a compromisos por el bien de los demás, intentando vivir una vida que no nos resulta natural, intentando encajar en el molde que la sociedad nos ha preparado; todas esas cosas provocan falta de satisfacción. El miedo a la vida es lo que se refleja en el miedo a la muerte.
Cuando has vivido de la manera más plena posible, con total satisfacción, no tienes miedo a la muerte. Vives sin miedo.
Vive con la individualidad más intensa que puedas. Vive a tus anchas y perderás el miedo a la muerte.
Si vives plenamente, sin sentimientos pendientes, viviendo tus emociones con gran claridad y totalidad, nunca temerás perder a tu familia ni a seres queridos.