15. (Duración total: 30 minutos. Practicarla con el estómago vacío).
# **(Duración total: 30 minutos. Practicarla con el estómago vacío).**
Esta técnica de meditación se llama Dukkhaharana y está extraída del Kulaarnava Tantra. Sacará a relucir todas tus emociones reprimidas. Muchos son los maestros que han utilizado esta técnica. Requiere 30 minutos.
La respiración es el puente hacia el universo. Es el sistema con el que vives tu mente. Si tu pensamiento está sereno, tu respiración será relajada. Si tu pensamiento es agresivo, tu respiración también lo será. Para controlar la mente primero necesitas controlar la respiración.
Ahora, en nuestro estado reprimido, la mayoría de nosotros estamos medio vivos y medio muertos. En la primera parte de esta meditación se practica la respiración honda para crear una agitación en tu sistema reprimido. Tu sistema mental se torna totalmente consciente gracias al aumento del insumo de oxígeno; se torna más vital. Tus células obtendrán más energía y crearán más bioelectricidad o bioenergía. Esta energía fundirá todas las emociones reprimidas como si fuesen de hielo. Es como avivar el chakra muladhara.
Puedes practicar esta técnica con el estómago vacío, preferiblemente por la mañana. 21 días de Dukkhaharana transformarán tu ser y aportarán resplandor a tu rostro y cuerpo. Es como darse un baño psicológico. Podrás experimentar el silencio en ti. Cuando acabas con dukkha o aflicción, ananda o dicha florece en ti y emana de ti una bella fragancia.
Permanece con los ojos cerrados. Respira hondo y de manera rítmica desde el hondón de tu cuerpo, siempre a través de la nariz, con la boca cerrada. Mueve las manos, flexiona las rodillas, dóblate hasta adoptar una postura semi acuclillada y luego incorpórate. Muévete como si fueses un pájaro en pleno vuelo, arriba y abajo, levantando y bajando las rodillas, levantando y bajando los brazos, rítmicamente, en sintonía con la respiración.
Realiza los movimientos con suavidad y sincroniza tu inspiración con el movimiento ascendente y la espiración con el descendente. Si padeces problemas cardíacos, haz lo que puedas. De igual manera, las mujeres embarazadas y otros practicantes con dolencias físicas deberán llegar hasta donde puedan. Continúa durante 10 minutos.
Los siguientes 10 minutos has de mantener los ojos cerrados y tensar cada parte del cuerpo, parte a parte, extremidad a extremidad, para luego relajarlas; tensa y relaja una extremidad y luego pasa a la siguiente. Empieza con los pies, pasa luego a las piernas, a continuación a los muslos, luego a las caderas, después al estómago y la región lumbar, llega al pecho y la región dorsal de la espalda, a continuación a los brazos desde las yemas de los dedos al hombro, después al cuello y los hombros, luego al rostro y finalmente a la coronilla de la cabeza. Relaja cada parte de todo tu cuerpo antes de pasar a la siguiente. Es como realizar un ejercicio isométrico con cada parte del cuerpo.
Al final de estos 10 minutos, te sentirás vacío interiormente. Te sentirás fresco, tranquilo y calmado.
Durante los 10 minutos siguientes has de sentarte manteniendo los ojos cerrados y cantar el sonido kara «hoo», solo la palabra «hoo». No es necesario cantarlo profundamente en voz alta. Basta con que lo cantes de manera relajada. Al cantar, limítate a presenciar lo que suceda dentro o fuera de tu ser.
En realidad, las dos primeras partes de esta técnica son una preparación para esta tercera parte, que es la verdadera meditación. Cuando llegues a la tercera parte verás que la mente se torna silente sin esfuerzo, por sí misma. No te se puede forzar el silencio: sucede por sí mismo.
Permanece en este estado relajado con rostro sonriente y un estado de ánimo dichoso. Durante este tiempo pudieran darse muchas experiencias: obsérvalas como observas la televisión. Observa tu mente pensamiento a pensamiento. No te concentres en el muladhara en ningún momento durante la meditación, pues eso daría paso a fantasías, que es lo que estás intentando eliminar.
Al cabo de los 10 minutos abre los ojos lenta, muy lentamente. Lleva esta energía y silencio contigo.
Gracias.

Capítulo 6