*13. Enriquecer sin razón*
# *13. Enriquecer sin razón*
¡Escucha!
Cuando empiezas a mirar más allá de lo que obtienes, a través de ti se expresa una creatividad cada vez mayor. Solo cuando tienes la mirada puesta más allá de las posibles ganancias, empiezan a nacer de ti grandes cosas.
Solo cuando enriquezcas por la dicha de enriquecer, grandes cosas se consumarán a través de ti. Si el vientre de la madre piensa constantemente en lo que ganará al dar a luz, ¡nunca crearía un hijo!
Cuando un Maestro ve más allá de lo que el discípulo le aportará, le convierte en Maestro. Cuando miro más allá de lo que me aportarás, te convierto en Maestro.
Cuando tu espacio interior mira más allá de lo que se te devolverá, lo imposible se convierte en posible. Cuando empiezas a enriquecer, ¡pones en marcha poderes extraordinarios!
Prueba con este ejercicio.
Siéntate bajo un árbol y bendice a quien aparezca en tu espacio respiratorio. Sigue bendiciendo y enriqueciendo. No tienes más que sentir y pensar: «Que seas dichoso, ¡que gozes de buena salud y riqueza!». No pienses: «¡No he realizado ninguna práctica espiritual, nada de tapas! ¿Cómo podría bendecir a alguien? ¿Cómo va a funcionar?». No te preocupes de eso.
Decide que durante el siguiente mes enriquecer es tu respiración. Trata de hacer todo lo que puedas por todo aquel con quien te encuentres. Te digo que eso eliminará todos tus karmas pasados. Dispondrás de vak-siddhi, el poder de convertir tus palabras en realidad.
Este ejercicio es la solución de cualquier problema que pudieras estar soportando en la vida. Tanto si se trata de problemas conyugales, comerciales o económicos, no tienes más que decidir bendecir a la gente desde tu corazón durante el mes siguiente. Cambiará incluso tu aura. Cambiará la manera en que el cosmos te responde y la manera en que tú respondes al cosmos. Cuando pases a formar parte de la constitución del cosmos, empezarán a suceder milagros, tanto a ti como alrededor de ti.
Entiende, por favor, que la integridad es la raíz, la autenticidad es el árbol, la responsabilidad los frutos y el enriquecimiento es compartir los frutos y sembrar la semilla para que ¡aparezcan más frutos!
Sigue enriqueciendo, sigue enriqueciendo.
Te digo que habrá poderes extraordinarios que te ayudarán y que se expresarán a través de ti.