*Contemplación*
# *Contemplación*
. Todo lo que sucede en tu vida es un resultado de tu cognición acerca de esa parte de tu vida. Independiente de lo que la vida te reporte, tu experiencia se convierte en tu cognición, dirigiendo tus experiencias futuras.
. La cognición tiene el poder bien de liberarte o de amarrarte.
. La cognición sometida es la que te empuja a tomar decisiones, a realizar acciones, basadas en razones exteriores.
. La cognición liberadora es la que te ayuda a responder a la vida basándote en TI.
5. Enriquecer es un poder de sanación
Ninguna filosofía es más inmediata que enriquecer. Ninguna filosofía es más inmediata, más efectiva y más potente que enriquecer.
Si padeces una enfermedad, ¡no tienes más que empezar a enriquecer a todo el que te rodee para curarte a ti mismo! Eso enriquecerá las partes olvidadas de ti. La enfermedad no es más que olvidar o renegar de alguna parte de ti. Así que el método directo para curar de cualquier enfermedad es enriquecer a toda la gente que hay en tu vida, ¡sobre todo a los que no te escuchan, a los que no aceptan tus palabras!
¡No es broma! La desconexión que experimentas en tu interior y la desconexión que experimentas fuera ¡no están separadas! Ambas no son más que el reflejo de la otra. La parte enferma de tu cuerpo es la que se ha desconectado de ti, que ha dejado de «escucharte». Cuando completas y enriqueces con las personas con las que estás desconectado, esa misma desconexión se cura en tu interior.
Comprende que sufres de una profunda desconexión de la vida, sobre todo con las enfermedades crónicas con las que luchas, enfermedades que no acaban de curarse. Enriquecer te reconecta con la vida. Restablece la energía vital en la zona afectada.
Y no solo ocurre con enfermedades físicas: enriquecer puede sacarte de la depresión, la apatía y todos tus problemas mentales. Porque esa parte de tu mente que lucha contigo y se niega a despertar por la mañana no es distinta de las mentes de la gente que está fuera y con las que experimentas conflictos. Tanto interior como exteriormente, ¡se trata de la misma mente!
De la misma manera, si tienes problemas de relación, si tus inversores no confían en ti, si tu jefe no te concede las vacaciones que te corresponden, si tu profesor no te pone buenas notas... Sea cual fuere el problema que tienes con otros, puedes solucionarlo prestando atención para identificar esa parte de tu cuerpo o mente que no te escucha. Completa con esa parte, enriquece esa parte y comprobarás cómo cambian tus relaciones.
En realidad, ¡es más fácil trabajar en las mentes fuera de ti en que la que está en tu interior! Así que empieza con eso. Enriquece continuamente a los demás y enriquécete a ti mismo. Verás que solo a través del enriquecimiento sanarán incluso tus enfermedades crónicas.