Chapter 32

*2. ¿Por qué debería enriquecer a los demás?*

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# *2. ¿Por qué debería enriquecer a los demás?*

Comprende... ¡que no vives en una cueva o en el bosque!

Vives con otras personas. La vida sucede fuera de ti.

¡La vida te sucede a ti con los demás!

Estás implicado con cientos de otros y cientos de otros están implicados contigo. Es natural que cuando tanta gente está implicada en tu vida, para cualquier transformación que desees en tu vida, ¡tendrás que trabajar y transformar también las vidas de los demás!

De no ser así, ya puedes sentarte y meditar durante meses para encumbrarte a un elevado estado de alegría y dicha, pero en el momento en que vuelvas a casa, ¡tu pareja puede hundirte en menos de diez minutos! ¡Diez minutos son más que suficientes! A veces incluso basta con una mirada, una palabra o una llamada de teléfono. Solo cuando enriqueces a los demás puede tu vida pasar por una transformación real.

Tanto si lo sabes como si no, te impregnas constantemente de las cualidades de tu entorno. Estás constantemente intercambiando vibraciones con quienes te rodean. Así que si quieres ser rico, deberías bien estar en compañía de gente rica ¡o enriquecer a la gente que trabaja en tu empresa! Si quieres ser saludable, deberías bien estar en compañía de gente sana, o hacer que los que trabajen en tu empresa se sientan sanos. De la misma manera, si quieres ser espiritual, deberías bien estar en compañía de gente espiritual ¡o convertir en espiritual a la gente de tu empresa!

Cuando practicas esos tattvas por ti mismo, permaneces únicamente en la modalidad de práctica. Pero cuando enriqueces, la integridad y la autenticidad se convierten en parte de ti. Cuando enriqueces empiezas a vivir los tattvas sin esfuerzo. Solo entonces esos tattvas pueden convertirse en satyas o verdades, en ti.

Cuando quieres trabajar con tu vida y transformarla, también has de trabajar con los demás. ¡Enriquecer significa asumir la responsabilidad por todo el mundo! Cuando empiezas a enriquecer a los demás, el cosmos fluye a través de ti. La alegría y la inspiración que tiene lugar en ti son pura energía cósmica. Si quieres saborear la energía cósmica, no tienes más que empezar a enriquecer a los demás hoy.

Cuando enriqueces a otros para que vivan la integridad, la autenticidad, la responsabilidad y el enriquecer, tus karmas se queman. Por eso, en la tradición hinduista, mantenemos esa verdad tan importante como una fe: si una persona adopta sannyas, la vida monástica, siete generaciones de su familia son liberadas. ¡Si uno de tus familiares se convierte en sannyasi, siete generaciones son liberadas!

La vida del sannyasi está dedicada a enriquecer. Cuando una persona toma los votos de sannyas, la energía de su compromiso crea tanta punya, hace descender una lluvia de bendiciones tal del cosmos, que los karmas de siete generaciones quedan barridos. Cuando enriqueces a los demás, y no solo tus propios karmas, los suyos también se queman.

Actividad

1) Confecciona una lista de todas las áreas de la vida en las que sientas que no estás enriqueciendo.

2) Confecciona una lista sobre todas las maneras en las que puedes enriquecer a los demás en esas áreas. En cada caso, descubre por qué enriquecer a los demás también te enriquecerá a ti.

3. Enriquecer es un espejo

Enriquecer es como un espejo, porque mantiene tu propia mente frente a tu conciencia.

Comprende que las mentes humanas ¡no son tan distintas entre sí! Aunque a cada uno de nosotros nos gustaría creer que tenemos sufrimientos únicos e incomparables, ¡lo cierto es que casi todos los seres humanos están atrapados en los mismos cinco o diez patrones. Así que las soluciones también son parecidas para todos.

Por ejemplo, cuando luchas con un problema y conoces la solución pero tu corazón no la acepta, empieza ofreciendo esa solución a los demás; ¡tu corazón empezará aceptándola! Al enriquecer a los demás, tu propio corazón empieza a impregnarse de esas verdades.

Comprende la vida. ¡Tu vida no es solo tuya! Eso es verdad, tanto si te gusta como si no, tanto si lo comprendes como si no. Es verdad mientras haya otros implicados en tu vida y ¡tú estés implicado en la vida de otros! Solo cuando decides enriquecerte continuamente a ti mismo y a los demás, fluye la vida a través de ti.

Adoptamos una idea muy errónea: «Primero déjame experimentar esa verdad, ¡y luego ya empezaré a enriquecer a los demás!». Eso es como decir: «Deja que me cure primero, ¡luego ya tomaré la medicina!». Comprende: enriquecer, enriquecer y enriquecer ¡es la cura! ¡Enriquecer es la experiencia! Enriquecer es la técnica. Enriquecer es el camino y la meta. Enriquecer es lo que te unclutche de tus incompleciones pasadas. Enriquecer es lo que te distancia de tus incompleciones pasadas. Enriquecer es lo que hace que te desarrolles.