126. El amor verdadero y compasión, son respuestas espontáneas al momento. Ellos surgen independientemente de la gente o situación.
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El amor verdadero y compasión, son respuestas espontáneas al momento. Ellos surgen independientemente de la gente o situación.
Una pequeña historia:
Un hombre fue a un monasterio Zen y le dijo al maestro: "Maestro, deseo practicar Zen por el resto de mi vida, pero nunca me he apegado a nada en mi vida por mucho tiempo. Siempre busqué atajos para todo. ¿Existe un atajo para la iluminación?"
El maestro le dijo: "Te aceptamos en el monasterio por dos días. En esos dos días, se te enseñará un atajo a la iluminación. ¿Hay algo particular que te guste hacer?"
El hombre dijo: "Debido a que no aguanto nada por mucho tiempo, no tengo la capacidad de descubrir lo que más me gusta, pero me gusta jugar al ajedrez."
El maestro llamó a un joven discípulo, que era un gran jugador de ajedrez. Le pidió a los dos que se sentaran y acomodó un tablero de ajedrez ante ellos. Él entonces tomó su espada y la puso a la vista diciendo: "Ustedes dos, tienen que jugar. El momento que alguno de ustedes pierda, al perdedor se le cortará la cabeza."
¡Estaban asombrados por las palabras del maestro! Empezaron el juego.
Estaban concentrados en el juego como nunca antes lo habían hecho.
Al principio, el joven monje, hizo algunas buenas jugadas y parecía que iba a ganar. Entonces, de pronto hizo un error. El hombre tomó esa oportunidad y adelantó en el juego. Pronto, se encontraba rumbo al triunfo.
Luego, observó al joven monje y pensó que con tanta devoción y dedicación vivió su vida con el maestro a tan temprana edad. Entonces pensó acerca de su propia vida y como la había desperdiciado. De pronto decidió: "Si alguien debe morir aquí, ese debo ser yo. Él hizo un movimiento incorrecto deliberadamente. El monje vio eso y recobró el juego de nuevo."
El maestro estaba observando todo. En ese momento, retiró el tablero y las monedas volaron por el aire. Dijo: "Nadie gana. Nadie pierde. Se terminó el juego. Solo se necesitan dos cosas para la iluminación; son la concentración y la compasión. Ahora, ya has aprendido ambas. Quédate conmigo y estudia de la forma como has jugado ajedrez el día de hoy. ¡La iluminación será tuya!"
Sannyas es reunir la concentración y la compasión. Con la concentración, nunca olvidarás tu meta en la vida, la cual es la iluminación. Con compasión, estás dispuesto a sacrificar tu propia vida, de manera que el otro, pueda ¡alcanzar su meta! Cuando ambos están ahí, los dos podrán lograrlo. Esa es la grandeza de sannyas. Ese es el espacio interior de sannyas.
La cualidad más grande de un sannyasi, es su inmensa confianza en la Existencia. La sociedad te entrena siempre a protegerte a ti mismo de cualquier cosa. Ese es el problema. Te hacen creer que la Existencia es tu enemigo del cual tienes que protegerte. Aplicas la misma regla para protegerte del maestro, también. El maestro llega a tu vida con una sola intención –destruir tu ego y permitir que la actitud de sannyas florezca en ti.
Sannyas, no es más que descubrir donde estás mal. El lugar exacto, ese lugar se llama ego. Si entiendes esto, simplemente te abrirás al maestro y le permitirás destruir tu ego. Simplemente bajarás toda tu guardia y serás receptivo. Cerrarse a la presencia del maestro es como cerrar tu nariz con los dedos cuando llega una brisa fragante. Cuando te abres a él con confianza, verás los milagros que suceden a tu alrededor.
La confianza tiene un poder asombroso. Funciona más allá de la lógica. Todo aquello que trabaja más allá de la lógica, es la verdad más directa. Cuando tú confías en el maestro, cuando te rindes a él, le entregas la responsabilidad de ti mismo. Él nunca falla. Esto no significa que te rindes a él luego vas por ahí haciendo tonterías. ¡No! La primera cosa que tienes que darte cuenta, es que cuando te rindes realmente, nunca harás tonterías. Solo cuando te rindes en el nombre de rendirte, intentarás de hacer cosas tontas. El verdadero rendirse es una conciencia, no un concepto que se tiene que comprobar.
Sannyas es una consciencia que florece en grupos de personas en la presencia del maestro. A través de los años, sannyas ha sucedido en grupos. Todos los grandes maestros han iniciado grupos de sannyasis. Cuando un grupo de personas empiezan a disolversen en amor y a derretirse , es cuando sucede sannyas. De pronto, tanta belleza irradia. La Existencia empieza a ser profundamente mística y hermosa. El poder de la coincidencia se convierte en un estilo de vida. Una tremenda energía empieza a fluir. Sin una razón aparente, la vida parece mucho más hermosa. Todo parece perfecto. Existe un sentimiento inexplicable de que todo florece alrededor.
No es que la Existencia se ha vuelto más hermosa. La Existencia siempre es la misma. Tú has empezado a responderle, eso es todo. Tus cualidades humanas se han enriquecido tremendamente. ¡Eso es sannyas! Cuando tú empiezas a responderle con esas cualidades enriquecidas, cuando empiezas a fundirte en la Existencia misma, cuando empiezas a añorarla, sannyas ya empieza a suceder en ti.
Cuando sannyas sucede, tú agregas automáticamente más belleza a la Existencia. Te conviertes en creador. La gente piensa que sannyas es renunciar a la creatividad. ¡No! Sannyas es tomar un paso más cerca a Dios, y Dios es el creador máximo. La energía misma de sannyas es creación. Es una verdad muy poco conocida acerca de sannyas.
Cuando sannyas sucede, el momento es apropiado…
Una pequeña historia:
Un día, un joven abordó a Sócrates173, el filósofo griego, y dijo: "O gran Sócrates, he venido a ti por conocimiento." Sócrates, llevó al hombre al mar y metió su cabeza en el agua por unos segundos.
Cuando lo soltó, el hombre buscaba alcanzar la próxima respiración. Sócrates le pidió que repitiera qué quería. El hombre dijo: "Yo quiero conocimiento."
Sócrates lo puso bajo el agua de nuevo, está vez por más tiempo, entonces lo sacó y le preguntó: "¿Qué dices que quieres?" El hombre contestó: "Conocimiento."
Sócrates repitió esto unas cuantas veces más.
Después de tantas veces, Sócrates le repite: "¿Qué quieres?" El hombre tomando aire: "Aire, yo quiero aire."
Sócrates dijo: "Bien, cuando quieras conocimiento tanto como quieres el aire, lo tendrás."
Sannyas es una urgencia profunda que surge desde dentro de ti. Es una profunda añoranza. Aún si la añoranza no es constante todo el tiempo y el espacio, está bien. Puedes tomar el salto. Puede que no sea consistente, pero ser consistente no es necesariamente el criterio a seguir. Cuando se enraíza, eso mismo será suficiente. Estás listo. Una vez que tomas el salto, todo sucede por sí mismo.
Una pequeña historia:
Un hombre caminaba hacia las montañas Himalayas, en los meses de invierno. Un hombre ya mayor lo vio y le preguntó: "¿Está tan frío en las montañas. Estás seguro que lo puedes lograr?" El hombre respondió: "Mi corazón ya está allá, entonces será muy fácil para el resto de mi ser, lograr llegar allá."
La iniciación misma disparará el proceso. Los adornos exteriores de sannyas se encargarán de los adornos interiores. Es por eso, que con la iniciación, se les da un nombre nuevo y la vestimenta anaranjada. Ellos harán el trabajo por ti. Ellos mantendrán la consciencia viva en todo momento.
Pero si empiezas a analizar la decisión de tomar el salto, te lo perderás. Sannyas está ligado a tu energía. Simplemente al ver tu energía, puedo ver si estás listo para sannyas. No puedes analizar
173 Sócrates – Filósofo griego. Contemporáneo de Plato.
la energía con tu lógica. La energía está más allá de la lógica. Cuando tomas sannyas, el momento es el correcto, eso es todo. Aún si lo dejas para más tarde, no te arrepientas. La semilla ha sido plantada. Una vez que has sido sannyasi, siempre serás sannyasi. Sucederá de nuevo, al tiempo oportuno, ahora, por última vez.
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Sannyas es una decisión que toma la gente inteligente. Cuando la vida se convierte en el punto de ebullición, o la extrema depresión, al punto donde tú sientes que el mundo exterior, no es de utilidad, cuando no hay nada que puedas hacer en tu situación, existen tres opciones que puedes tomar.
La primera opción que puedes tomar es el suicidio. El suicidio, parece la liberación inmediata, pero realmente trae consigo un gran sufrimiento. La gente piensa que para suicidarse se necesita valor. El valor es una palabra bella, siempre mal usada. ¿Necesitas valor para frotar chile en tus propios ojos? ¡No! Es simplemente una tontería. De la misma forma, no se requiere valor para cometer el suicidio. Es tan solo una tontería. No hay nada de valiente en eso.
Entiende la ciencia detrás del suicidio. Suponiendo que tu término de vida en este nacimiento, es de noventa años y cometes el suicidio cuando tienes cincuenta. Por los otros cuarenta años, tienes que esperar como un espíritu. Solo al final de los noventa años, puedes elegir tu próximo cuerpo para volver a nacer. Esos cuarenta años serán el peor infierno que puedas experimentar. Será peor la lucha que tienes que librar que la que tenías en el cuerpo. Por lo tanto el suicidio no es la liberación como te la imaginas.
La segunda opción es recurrir a alguna clase de adicción, como las drogas o el alcohol y poco a poco envenenar su cuerpo hasta que muera. Esto es igual de tonto, porque estás abusando tu cuerpo sabiendo que lo estás dañando.
El tercero y el camino más inteligente, es ver dentro de ti. Cuando el mundo exterior parece no ser prioridad en tu mente, ha llegado el momento de ver hacia el interior. Sannyas sucede cuando tú decides ver introspectivamente, a tu centro mismo. Sannyas es la alquimia que transforma tu estilo de vida por completo, dirigiendo toda tu energía hacia la iluminación. Cuando te viene el primer pensamiento de ver hacia adentro, cuando el pensamiento de dar la bienvenida a la espiritualidad sucede, los inteligentes toman el salto hacia sannyas. Sannyas es el atajo.
Una pequeña historia:
Un estudiante de la iluminación de cincuenta años de edad abordó a un maestro Zen y dijo: "He estado estudiando la espiritualidad, desde que era pequeño, he aprendido que aún los árboles y el pasto se volverán iluminados, esto me parece muy extraño."
El maestro le preguntó: "¿Cuál es la utilidad de hablar del cómo los árboles y el pasto se volverán iluminados? La pregunta es: ¿Cómo te puedes iluminar tú? ¿Has tomado esto en consideración?"
El hombre contestó: "No lo había pensado de esta forma."
El maestro dijo: "Entonces vete a casa y vuélvelo a pensar."
Sannyas es una cita contigo mismo. Es un compromiso consciente contigo mismo, de que vas a destruir "todo lo que no eres" y limpiarte completamente.
Una vez que hagas ese compromiso, verás, oirás, hablarás y sentirás de diferente manera. Las mismas cosas te darán un nuevo conocimiento, eso es lo que proporciona el compromiso de sannyas en ti. Sannyas se convertirá en tu única solución en el futuro, porque es la única cosa que te enseña como establecerte en ti mismo y así aprender a actuar en el mundo exterior de una forma divertida, feliz y extática. Sannyas te permite tomar cualquier papel en la vida, sin identificarte ninguno de ellos. Te mantiene en constante entusiasmo y éxtasis. Te permite experimentar la esencia misma de haber tomado este nacimiento en el planeta tierra.
El amor verdadero no se interpone en el camino
Una madre verdadera, es aquella que deja ir a su hijo cuando llega el momento oportuno. Una madre que es muy posesiva de su hijo, debió haberlo dudado en el momento mismo de concebir. Aún el dar a luz, es una forma de dejarlo ir, porque es permitir al niño que abandone el cuerpo. Solo aquella madre que está dispuesta a permitir el siguiente nivel de expansión, la madre que está dispuesta a dejar ir, puede llamársele una verdadera madre.
Si eres posesiva, si te sientes triste con el simple hecho de pensar en la separación de tu hijo, entonces no debías haber dado a luz en primer lugar. Debías entonces continuar alimentándolo a través del cordón umbilical y este a su vez, debería continuar conectado a ti continuamente para mantenerle vivo. Así como el bebé crece físicamente solo después de abandonar el cuerpo de la madre para salir al mundo después de nueve meses, de la misma forma, él puede crecer psicológicamente, solo si tú le permites desprenderse de ti.
La separación física, es el nacimiento. La separación psicológica, es sannyas.