6. *Suelta la capa cerebral*
# *Suelta la capa cerebral*
Regresando a la lujuria, puede decirse que creas una sólida capa cerebral con todas las imágenes recopiladas de todo lo que has visto en la televisión, en Internet y en los libros. Mentalmente vives continuamente en esa capa.
Te relacionas con esa capa incluso al mantener una relación, pues en realidad no te estás relacionando con la esposa o el marido auténticos. La esposa o el marido auténticos se convierten en un pobre sustituto de tus imágenes mentales. Tu lujuria pues se contamina.
Cuando te abandonas de ese modo, te ves atrapado en un ciclo vicioso, y esa es la razón por la que no te sumerges y emerges totalmente, sino que continúas aumentando el anhelo. Si profundizases en ello, ¡florecerías a partir de ahí!
Por eso, antaño, la gente podía dejar de lado su lujuria a los 40 años. Nunca disponían de imágenes tan complicadas. Se relacionaban directamente con su esposo o esposa. Por eso florecían a partir de la lujuria a una edad temprana. Podían profundizar en la lujuria y salir de la misma. La lujuria simplemente les soltaba. Ellos no tenían que soltarla.
En las bodas indias los sacerdotes hacen que la pareja recite un hermoso verso. La esposa le dice al marido: «Que tú seas mi undécimo hijo», y el marido le dice a la esposa: «Que tú seas mi undécima hija». Significa que en el undécimo año de su matrimonio, se considerarán hijo o hija del otro. La relación le habrá transformado hasta ese punto.
Cuando observas a tus hijos te ves inundado de dicha, ¿no es así? La relación con tu mujer o marido habrá pasado por una importante transformación y experimentarás esa misma alegría al verla o verlo. El marido se convertirá en un hijo para la mujer y la esposa se convertirá en una hija para el hombre.
Sufres cuando no dispones de una clara comprensión de tu imaginación. Comprender es la clave para salir de esa situación. Si sabes cómo vivir sin sufrir es que llevas una vida espiritual. Si no sabes cómo evitar el sufrimiento, estás viviendo una vida material. Existen solo dos tipos de vida: la vida con comprensión y la vida sin ella. ¡Vida búdica y vida buddhu (de tonto)!
Tus deseos y fantasías te confunden y por eso no eres feliz en ningún sitio. Cuando te sientas en el suelo en una estera, no te sientes feliz porque estás pensando en una silla. Cuando consigues tener una silla, piensas en un trono. Cuando obtienes el trono, ¡eres incapaz de disfrutarlo!
Si tu lujuria es pura, sin ninguna sensación de culpabilidad ni deseo, profundizarás en ella sin ningún tipo de culpabilidad o imaginación, floreciendo desde ella. Solo cuando tu capa cerebral empieza a funcionar introduces tus imágenes y fantasías almacenadas y no consigues florecer a partir de la lujuria.
Abandona, suelta tu capa cerebral y empieza a sentir amor hacia tu propio cuerpo así como hacia el cuerpo del otro. La dicha sucede continuamente en el interior de tu cuerpo pero no permites que emerja porque estás atrapado en tu imaginación. Cuando dejas de lado la imaginación sobre tu cuerpo y el cuerpo del otro, la impureza de tu lujuria es eliminada y tiene lugar el primer paso del proceso alquímico, que es eliminar las impurezas.